• Equipo Impacta

Un debate ausente: fortalecimiento del servicio civil


La emergencia sanitaria ha evidenciado las debilidades del sector público, con respuestas lentas y poco articuladas, así como escándalos por acciones poco éticas. Por eso, en Impacta nos preguntamos: ¿cómo fortalecer nuestras instituciones públicas para asegurar mejores respuestas en el futuro?




Un factor clave son las personas: 1.5 millones de servidores públicos son responsables de garantizar que los servicios públicos lleguen a todos los ciudadanos. Por ello, es crítico contar con un sector público que atraiga y retenga talento, promoviendo activamente la meritocracia y la innovación.


Sin embargo, el fortalecimiento del servicio civil es un tema postergado y casi ausente en el debate político de estos meses. Su importancia no es menor: un informe del BID (2014) señala que un servicio civil más profesionalizado está asociado con: (i) mayor ingreso per cápita; (ii) menor corrupción; (iii) menor pobreza; (iv) mejora en la entrega de servicios; y (v) mejora de la confianza en el Gobierno y la calidad del gasto público.


Si bien la promulgación de la Ley N° 30057, Ley del Servicio Civil, y su Reglamento (aprobado en 2014), son un paso importante, el avance en su implementación es lento. A la fecha, solo ocho entidades han llegado a la etapa final.


Para avanzar más rápido consideramos clave trabajar en tres aspectos:

  • En primer lugar, el fortalecimiento de capacidades de las áreas responsables. Juan Carlos Cortez, ex presidente de Servir, identifica factores que deben estar asociados a la reforma, tales como el acompañamiento que debe realizar la entidad rectora (Servir) y las instituciones fiscales (MEF); la mejora de capacidades técnicas y de procesos de las áreas de recursos humanos; y la mitigación del miedo a errar, aspecto que puede traducirse en parálisis en el sector público.


  • Asimismo, para un tránsito ordenado y fiscalmente responsable, la información de calidad es clave. Sin embargo, hoy los sistemas de información se encuentran poco integrados o desactualizados. Por ejemplo, en el sector salud, se cuenta con hasta 4 sistemas diferentes para la gestión y pago del personal: en el MEF se utiliza al AIRHSP[1] (para el registro) y el MCPP[2] (para el pago); en el MINSA, el INFORHUS[3] y el PLH[4]; y, a su vez, los Gobiernos Subnacionales pueden tener sus propios registros de planilla, incluso en papel. Durante la pandemia, esto ha sido una gran limitación para la asignación eficiente del presupuesto para la contratación de personal. Es clave acelerar la interoperabilidad entre todos los sistemas y fortalecer estrategias de capacitación.


Dada la magnitud del reto, la voluntad política es clave para esta reforma. Esperamos escuchar las propuestas de los candidatos al respecto.


¡Para este artículo agradecemos a Santiago Paz de Impacta!


[1] AIRHSP: Aplicativo Informático para el Registro Centralizado de Planillas y de Datos de los Recursos Humanos del Sector Público [2] MCPP: Módulo de Control de Pago de Planillas [3] INFORHUS: Aplicativo informático del Registro Nacional del Personal de la Salud [4] PLH: Sistema de Planillas - Salud


Referencias:

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