• Equipo Impacta

¿Cuáles son los retos de la Gestión Pública al Bicentenario?


El pasado mes de julio, Impacta: Jóvenes por la Gestión Pública, como parte de su compromiso con la transformación del sector público, desde la incidencia e investigación, y con ocasión de la conmemoración del Bicentenario del Perú organizó el evento titulado ¿Cuáles son los retos de la Gestión Pública al Bicentenario?; donde se analizaron los retos que enfrentará el Perú para alcanzar una gestión pública de alto impacto.


En este evento se contó con la participación de Carlos Oliva, Presidente del Consejo Fiscal y ex-Ministro de Economía y Finanzas, y Alexandra Ames, Jefa del Observatorio de Políticas Públicas de la Escuela de Gestión Pública de la Universidad del Pacífico. Asimismo, jóvenes de distintas regiones del Perú tuvieron la oportunidad de enviar videos en los que plantearon preguntas para los panelistas.


En el presente artículo, se resumirá el diagnóstico, el análisis y las propuestas que se trataron a lo largo del evento, como parte de nuestro compromiso con la transformación del sector público desde la evidencia e investigación.


Diagnóstico de los retos de la Gestión Pública en el Perú


Como parte del diagnóstico, se identificaron tres ejes:


Eje 1: Servicio civil y meritocracia


Según el Índice de Desarrollo del Servicio Civil publicado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)[1], el Perú pasó de 14 a 41 puntos entre el 2004 y 2015, uno de los mayores crecimientos en América Latina. Sin embargo, aún exhibe un rezago frente a otros países de la región como Chile y Brasil debido a problemas como una elevada rotación de funcionarios, un avance lento en la implementación de la Ley del Servicio Civil y una alta precariedad de contratos laborales de servidores públicos jóvenes.


Por otro lado, según una encuesta recogida por Impacta a 500 servidores públicos jóvenes del Perú entre julio y agosto de 2020, el 63% de los encuestados manifestaba que le era difícil conciliar el trabajo con su vida personal y 9 de cada 10 preveía que sus horas de trabajo aumentarían en los próximos meses.


Asimismo, se pudo observar indicios de una incipiente fuga de talento joven del sector público, ya que casi la mitad de los encuestados iniciaría o continuaría con búsquedas de oportunidades de trabajo fuera del sector público.


Así, los retos y oportunidades relacionado al servicio civil en los que se debe ponerse atención prioritaria son: i) mejorar la gestión del cambio, ii) fortalecer la coordinación entre el MEF, SERVIR y la PCM, iii) facilitar el intercambio de información de recursos humanos entre entidades públicas, iv) promover la meritocracia y líneas de carrera para combatir la incertidumbre del contexto político y normativo, y v) atender oportunamente los efectos del COVID-19 sobre la calidad del trabajo de los servidores públicos.


Eje 2: Simplificación y digitalización del Estado


La Agenda Digital al Bicentenario (2020)[2] define la digitalización como el proceso de adaptar soluciones intensivas en tecnologías dentro de los procesos habituales de una entidad estatal. En línea con esto, es importante resaltar dos campos que tienen que fortalecerse en el Perú: la simplificación administrativa y los sistemas de información.


Según el Latinobarómetro[3], completar un trámite en Perú conlleva más de 8 horas, mientras que en el país vecino Chile, solo 2 horas. Asimismo, el 41% de los trámites requieren 3 horas a más para su resolución, mientras que en un país promedio de América Latina este porcentaje es de 25%. Otro aspecto relevante en este ámbito es que en el Perú solo 4% de los trámites se pueden realizar completamente en línea cuando en Chile esto asciende al 50%.


Pese al rezago en estos indicadores, es importante destacar ciertos avances que se vienen implementando recientemente en el país. La Secretaría de Gestión Pública de la PCM ha implementado el Análisis de Calidad Regulatoria a algunas entidades del sector público, reduciendo el 30% de los trámites y generando ahorros de hasta S/286 millones. Asimismo, la Secretaría de Gobierno Digital viene implementando el Laboratorio de Gobierno y Transformación Digital, el piloto para la emisión de la licencia de funcionamiento en línea y otras iniciativas.


Eje 3: Descentralización para el desarrollo regional:


Uno de los problemas del proceso de descentralización se encuentra vinculado a la falta del cumplimiento de los objetivos para el cual fue creado. Prueba de ello es que Lima sigue concentrando cerca del 50% de la actividad económica nacional, casi 90 veces superior a la proporción que representan regiones como Madre de Dios, Tumbes y Amazonas. Además, el presupuesto público por habitante en Lima es casi 3 veces más de lo que tiene una persona que vive en Lambayeque.


Esta problemática también se refleja en la provisión de servicios al ciudadano, que muestra una calidad diferenciada por departamento. Por ejemplo, en Arequipa la cantidad de médicos por habitantes es 8 veces a que registra Amazonas. En Lima el porcentaje de colegios con servicios básicos completos es de más de 90%, mientras que en Loreto llega apenas a 7%.


Al respecto, la OCDE identifica las siguientes barreras para lograr un Estado descentralizado:

  • Las competencias y responsabilidades no se encuentran claramente definidas. El marco regulatorio de la descentralización genera a veces un traslape en las funciones asignadas a cada uno de los diferentes niveles de gobierno.

  • Las responsabilidades se encuentran desalineadas de los recursos y capacidades de los gobiernos subnacionales. El proceso de descentralización ha sido tan rápido y desordenado en la transferencia de responsabilidades a estos gobiernos que no necesariamente han tenido la capacidad humana e institucional para asumirlas.

  • Faltan mecanismos e incentivos para coordinar políticas e inversiones a nivel subnacional. Esto genera, en muchos casos, contradicciones en la implementación de políticas y ejecución de proyectos de inversión.

  • Existe una alta dependencia presupuestal y baja ejecución de los recursos económicos transferidos desde el Gobierno Central. En efecto, la limitada autonomía financiera de los gobiernos subnacionales impide en algunos casos que puedan adaptar sus políticas al contexto territorial.


Propuestas de mejora


Entre las propuestas de mejora, ambos panelistas se centraron en 3 retos que enfrentará el Perú al Bicentenario: la modernización de la Gestión Pública, la vocación de servicio y el uso de evidencia en el diseño de políticas públicas.


En cuanto a la modernización de la Gestión Pública, Carlos Oliva enfatizó la necesidad de implementar la Ley del Servicio Civil, la cual permitirá la capacitación y la evaluación del trabajo de los funcionarios públicos, con el objetivo de generar estándares mínimos y mejoras en lo que fuese necesario.


Al 2021, no se ha implementado una carrera pública vigente. Si bien dicha implementación puede llegar a tomar entre 6 a 7 años y ser costosa en términos presupuestarios, es una inversión importante en la gestión pública, puesto que mejorará el desempeño de los servidores públicos y la atención al público en general.


Un segundo punto mencionado por el panelista refiere a la necesidad de liderazgo, articulación y continuidad por parte del Poder Ejecutivo, lo cual involucra consolidar la capacidad y experiencia del trabajo, y reducir la inestabilidad laboral y los temores en los funcionarios debido a las rotaciones.


En la actualidad, siguen existiendo limitaciones a las iniciativas y trabajos en el sector público, ya que este debe seguir normas y leyes para garantizar la transparencia, por lo que también son importantes las capacitaciones continuas sobre los sistemas administrativos.


Por su parte, Alexandra Ames se centró en la vocación de servicio y el uso de evidencia en el diseño de políticas públicas. En cuanto a este primer punto, señaló que es importante entender al ciudadano como el eje principal de las Políticas Públicas, buscando su bienestar más allá del cumplimiento de una normativa. Ante ello, la empatía y el compromiso, con capacidad de conexión son algunas de las características principales que un servidor público debe reflejar.


Para esto, es importante el cambio en la forma cómo se concibe la gestión pública. Es necesario cambiar el foco en los procesos y el marco normativo a la principal misión de una institución pública: brindar un buen servicio al ciudadano.


En cuanto al segundo punto, indicó que las decisiones de un país no pueden basarse en la intuición, por lo que el uso de la evidencia en el diseño de políticas públicas será importante para medir su impacto real y realizar los ajustes necesarios para mejorar sus resultados. Para ello, destacó que es crucial la gestión de los datos para monitorear los avances de los programas presupuestales, pues hoy no se cuenta con evidencia de los impactos que dicha inversión podría estar generando.


Desde Impacta, buscamos incidir en la consolidación de una gestión pública de alto impacto, a partir del desarrollo de investigación y evidencia que permita identificar los principales retos que afrontamos como país. En esa línea, nos comprometemos a continuar generando espacios para el diálogo y la reflexión a nivel interno y externo de la organización; además del desarrollo de diferentes actividades que nos permitan conocer el sector público desde una mirada crítica y motivadora, a partir de sus fortalezas y necesidades. Te invitamos a acompañarnos en la construcción del país que todos deseamos.

¡Para este artículo agradecemos a Adriana Mosqueira y Andrea Bulnes de Impacta!

[1] Índice de Desarrollo del Servicio Civil. Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Ver: https://iadb.libguides.com/psm/serviciocivil [2] Agenda Digital al Bicentenario. Presidencia del Consejo de Ministros del Perú. Publicado el 02 de enero de 2020. Ver: https://cdn.www.gob.pe/uploads/document/file/748265/PERU_AgendaDigitalBicentenario_2021.pdf [3] Informe latinobarómetro 2017.Corporación Latinobarómetro. Ver: https://www.latinobarometro.org/

123 vistas0 comentarios